Crítica publicada en el diario La prensa (13/09/07)
Autor: Juan Carlos Fontana
A partir de la década de 1990 una cantidad de argentinos decidió emigrar a tierras europeas, o a los Estados Unidos. Luego, durante la crisis del 2001, fueron varios más los que se alejaron de la Argentina intentando construir un futuro más provisorio afuera.
El periodista y cineasta Sergio Criscolo decidió partir junto a su familia y radicarse en Barcelona, con su mujer y un primer hijo; luego vino un segundo en España.
En El exterior, Criscolo construye algo así como un cuaderno de viaje y filma, dialoga y pregunta a varios de los compatriotas que como él también partieron al viejo mundo, con la esperanza de poder cumplir sus ilusiones.
HISTORIAS VIVAS
Este es un documental en el que cada uno detalla su experiencia ante la cámara y lo hace de manera informal, espontánea; a veces alguno derrama alguna lágrima, ante la sensación de la pérdida de su lugar de origen. Otros más resignados como Eduardo fueron armando un nuevo espacio y cuando quisieron darse cuenta la ‘Madre Patria’ les trajo nietos con los que salir a pasear.
Otro caso es el de Pablo, que partió para estar al lado de su novia. El muchacho atiende una panadería en un barrio de Barcelona, en el que viven inmigrantes como él. Y mientras Pablo no quiere regresar, su nocia sí; ella le dice que le gustaría tener hijos pero en la Argentina.
En el documental también aparecen Susana, una profesora de yoga; Hernán, un periodista que se enamoró de una francesa y está intentando construir su propio territorio en Europa.
La cámara de Criscolo retrata en su mayoría lugares abiertos, calles de Barcelona, el edificio de Gaudí, parques y plazas. Los ‘no espacios’ parecen ser el mayor atractivo para la cámara de este cineasta. El filme tiene una humanidad conmovedora y se convierte en testigo de una parte de los argentinos que aún intentan lograr sus sueños en Europa.