Entrevista a Sergio Criscolo publicada en la revista Haciendo cine (septiembre 2007)
Autora: Cynthia Sabat / Foto: Luis Sens

Sergio Criscolo se fue a vivir a Barcelona, y tras seis años y dos hijos decidió volver. El exterior, que se estrena este mes en el Malba, refleja la odisea de muchos y reflexiona sobre el exilio, las fronteras y las razones que la razón no entiende.
¿Cómo nació El exterior?
Se filmó durante tres meses a fines de 2004. Volví a Buenos Aires después de vivir 6 años en Barcelona. Llegué en febrero, y en marzo ya la estaba editando. En 2006 gané la ampliación a 35mm en el Fondo de Cultura BA, y participó de la competencia de Derechos Humanos del BAFICI. Todo se dio muy naturalmente, como nunca lo hubiera imaginado.
Cuando empezaste el documental, ¿ya tenías la idea de volver?
Sí. Siempre me interesó el tema de la inmigración. Conocía a varios argentinos que vivían en Barcelona, así que todo el trabajo de campo lo tenía hecho. Por eso una de las virtudes de la peli es que la cámara no se nota, la gente no tiene presente la cámara. Sentí que tenía la posibilidad de documentar algo, y me incluí como forma de aunar las historias, aunque mi historia no se desarrolla tanto.
¿Cómo pensás que va a repercutir en el público?
En Argentina pasaron tantas cosas fuertes en los últimos años, que todavía no hay lugar para pensar en la cantidad de gente que se fue. Es un hecho que no está todavía lo suficientemente reflejado. En el BAFICI la gente se me acercaba llorando y me contaba sus historias. Al que la ve en algún lugar le pega. Es un tema que está muy vinculado al ser argentino.
¿Cómo hiciste para agarrar la cámara en ese momento tan personal, tan íntimo, en que tu familia embalaba sus cosas para volver?
Fue un impulso raro. Cuando lo vi en la edición pensé que era algo que tenía que estar, que era único: mostrar cómo la casa queda vacía. Mi montajista, Alejandra Almirón, me sugirió que mi historia estuviera, aunque en un principio a mí no me pareció importante.
¿Tuviste algún referente en el que hayas pensado para hacer esta película?
Dos películas que tuve presentes fueron El desencanto, de Jaime Chavarri, una de las mejores películas de la historia, y Los espigadores y la espigadora, de Agnès Varda. Me motivaron bastante para afirmar el camino elegido al hacer la película.
¿Aplicaste tu experiencia como periodista para hacer este documental?
Sí, algunos trucos. Por ejemplo, saber que el personaje comienza a decir la verdad cuando hay un silencio antes. Eso me lo dijo un profesor una vez, y es matemático.